UNA AVENTURA MISTERIOSA

 

¡Qué bien! ¡Cómo nos gusta el verano! Nos reunimos con la familia, podemos levantarnos tarde, no tenemos deberes!!!

Como ya os dije, estábamos planificando las vacaciones. Bueno sí, yo estaba haciendo los planes, pero consultando con mis hermanos, eh! Al final estamos haciendo un poco de cada cosa: playa, juegos en el jardín, lectura…hemos subido a los árboles, paseado por el campo, pero lo que más nos gusta es correr aventuras!!!

 

Y claro, con las aventuras llegan las historias, como la que os voy a contar hoy. Es una historia de misterio, suspense y mucho más…atentos todos, os va a gustar.

La semana pasada fuimos un grupito de chicas a investigar una casa que estaba deshabitada. Por fuera el aspecto era un poco desaliñado, con muchas plantas que crecían desordenadas. Sí, ya sabéis que me encanta en orden, hasta en las plantas!! Bueno, que me voy del tema.

 

El caso es que estábamos mirando por fuera la casa, cuando a mi hermana se le coló una pelota que llevaba, dentro de la casa. La pelota era una de esas amarillas de tenis, pero el caso es que se entretenía mucho con ella. En fin, llamamos a la puerta pero como os decía, la casa estaba abandonada. El caso es que entramos con un poco de miedo…tantas películas de misterio condicionan, la verdad.

Habíamos visto la pelota entrar por un hueco y sabíamos, o eso creíamos, donde estaba exactamente. De modo que ahí nos tenéis, dispuestas a recuperarla y vivir una gran aventura.

 

Entramos unos detrás de otros, bueno, mi hermana Laura decidió que ella pasaba de recuperar una pelota y meterse en líos. La verdad, que poco espíritu aventurero tiene esta chica!

Entramos y no veíamos dónde estaba la pelota, pero una vez dentro, ya era tarde para salir, así que decidimos adentrarnos y vimos lo que parecían muebles cubiertos con plásticos o con sábanas. Menudo susto!!!

Por si eso fuera poco, la imaginación de algunas se desató y empezamos a asustarnos cada vez más. Seguimos avanzando y por fin, la pelota!!! Estaba junto a unos muebles, o lo que fuera tapados con plásticos.

 

La cogimos y dimos media vuelta para irnos cuando oímos un ruido de gente que entraba en la casa, pero por otro lado. La emoción (vaaaleee, o miedito) iba en aumento, cuando de repente se abrió la puerta que había en el otro lado y lo que vimos fue increíble!!!

 

 

Así es, era un precioso salón de la casa, un antiguo palacete que estaban reformando y lo que nos pareció lúgubre sólo era una habitación donde estaban guardados algunos muebles. Vaya sorpresa!!

Los albañiles que se ocupaban de la renovación estaban en su turno de descanso y por eso no nos oyeron tocar a la puerta, además habíamos entrado por la puerta de atrás. Ya veis, ni peligro, ni fantasmas…sólo una casa en reformas.

 

En fin, al final todo salió bien y tenemos una gran aventura para contar!!

 

¡Os espero prontito!

 

¡¡Besos!!

 

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